domingo, 3 de octubre de 2010

EL VALOR DE EDUCAR : RESUMEN PRÓLOGO Y CAPÍTULO 2

EL VALOR DE EDUCAR”

RESUMEN DEL PRÓLOGO


En estas primeras líneas Fernando Savater realiza una reflexión sobre la educación y su importancia como base de una moral y  de una ética.  Hace especial énfasis en el gran compromiso que significa y el inmenso valor que tiene el proceso de educar, así como en la importancia necesaria que hay que dar a todos y cada uno de los miembros que participan en este proceso.
Apunta la idea que se tiene en la sociedad actual, en la cual la educación es una tarea más destinada al género femenino, ya que es quien tiene mayor sentimiento de maternidad y cuidado por los niños; sin embargo no hace a un lado al género masculino, pues para él todos somos capaces de enseñar. También crítica el modelo actual de educación en el cual ni los propios maestros/profesores saben la finalidad que tiene lo que intentan enseñar.
Finaliza haciendo referencia al título de su libro, donde la palabra valor tiene un doble significado, ya que quiere decir que la educación es valiosa y válida, pero también que es un acto de valentía, ya que es la tarea más sujeta a quiebras psicológicas, a depresiones, o a una fatiga acompañada por la sensación de sufrir abandono en una sociedad exigente pero desorientada.


CAPITULO 2. Los contenidos de la enseñanza.
El proceso de aprendizaje a través de la comunicación con los semejantes y de la transmisión deliberada de pautas, técnicas, valores y recuerdos es proceso necesario para llegar a adquirir la plena estatura humana. Lo primero que la educación transmite es que no somos únicos, y lo segundo es que no somos los iniciadores de nuestro linaje.


Por vía de la educación no nacemos al mundo sino al tiempo, y como Juan Deval dice "el manejo del tiempo es la fuente de nuestra grandeza y el origen de nuestras miserias, y es un componente esencial de nuestros modelos mentales".
La enseñanza está ligada intrínsecamente al tiempo. La función de la enseñanza está tan esencialmente enraizada en la condición humana que resulta obligado admitir que cualquiera puede enseñar. Gran parte de los grupos humanos primitivos carecieron de instituciones educativas específicas y todavía muchas enseñanzas se transmiten así en nuestros días, aun en las sociedades más desarrolladas. Una reflexión sobre los fines de la educación es una reflexión sobre el destino del hombre, sobre el puesto que ocupa en la naturaleza, sobre las relaciones entre los seres humanos. Las obras que recibimos de manera indirecta a través de los ejemplos de generaciones superiores a nosotros es educación indirecta, es decir, que el ser humano tiene la capacidad de aprender con solo ver y que estos aprendizajes influyen en nuestra vida cotidiana, o lo que es lo mismo, que nosotros podemos ser maestros de alguien en algún momento y esto precisamente ocurre en todas las generaciones. No todo pude aprenderse en casa o en la calle, se enseña en todas partes; algunas de modo espontáneo y otras con formalidad. Esto no quiere decir que no sea importante tener una educación formal, guiada por profesores capacitados para dar al individuo una formación con conocimientos abstractos para que el ser humano tenga una mejor educación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario