domingo, 17 de octubre de 2010

ENSAYO SOBRE ¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN?


Si a cualquiera de nosotros nos preguntaran qué es educación, seguramente muchos responderíamos que es una conducta ajustada a unos patrones establecidos por una comunidad determinada. Para todos la educación es un fenómeno familiar en la existencia de toda persona, por lo cual está presente, de una u otra forma, en el desarrollo individual y social, como factor dinamizador de la construcción de la conducta y personalidad humana. Sin duda toda persona “es” su propia educación. (Medina Rubio, 2001 a). El uso coloquial identifica más como un resultado que se manifiesta en conductas externas, que como acción interna de cada sujeto consigo mismo. También se suele identificar con las enseñanzas recibidas en la familia y, de forma especial, en la escuela: para muchos una persona educada es la que ha tenido la posibilidad de “pasar” por una institución educativa. Ahora clarificando el término diremos que en suma, la educación es una tarea a lo largo de la vida, es una necesaria y constante acción humana sobre sí mismo, generada e impulsada gracias a la permanente acción de otros agentes que conviven con él. En consecuencia, se entiende fácilmente que  la educación sea una fuente de riqueza tanto para cada individuo como para la sociedad, por lo tanto, la educación es, en definitiva, una tarea humanizadora.

Adentrándonos en materia, resulta imprescindible formular unas preguntas que van a ser el epicentro en torno al cual girará este escrito; ¿cuáles son los fines de la educación?, ¿cuáles son las claves de la educación?, ¿ cuál es el estado de la educación hoy en día?. Kant (1804, p. 21) sostenía que la educación debe tender a “desarrollar la naturaleza humana para que pueda alcanzar su destino”, y afirmaba que “cada generación, provista de los conocimientos de las anteriores, puede realizar una educación que desenvuelva de un modo proporcional y conforme a un fin, todas las disposiciones naturales del hombre, y conducir así toda la especie humana a su destino”. Posiblemente fue el sociólogo francés Émile Durkheim el primero que desarrolló de una forma sistemática la idea de que la educación es una institución social, que aparece estrechamente vinculada con el resto de las actividades sociales y que, por tanto, no tienen un fin único y permanente sino que ese fin cambia con el tipo de sociedad, e incluso con la clase o el grupo social al que pertenece el educando. Por eso, propone la fórmula siguiente: “la educación es la acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que todavía no están maduras para la vida social. Tiene por objeto suscitar y desarrollar en el niño cierto número de estados físicos, intelectuales y morales, que exigen de él la sociedad política en su conjunto y el medio especial al que está particularmente destinado”. Y a continuación resume su fórmula de la siguiente manera: “La educación consiste en una socialización metódica de la generación joven”. Desde mi punto de vista creo que son afirmaciones válidas, pero no del todo ciertas, pues se tiene que tener consciencia de que cualquiera puede ser maestro de alguien en algún momento, sin importar la edad, sólo es necesario tener más conocimiento que el otro de lo que se va a enseñar, es decir, el maestro (según Durkheim, persona más mayor) puede pasar a ser díscipulo, y el díscipulo (persona inmadura para la sociedad) puede ser maestro en algún momento concreto de la vida.

En todo proceso educativo debe darse un equilibrio constante entre el desarrollo de las aptitudes propias de cada persona, con su integración óptima en el contexto en el que habita. La interacción positiva de estos dos elementos es uno de los factores claves para el logro de la educación, además de presentarlo como una constante de todo individuo a lo largo de su vida. Nadie cuestiona que los seres humanos somos iguales, a la vez que diferentes. Iguales en cuanto que compartimos una misma naturaleza humana. Únicos en la medida en que cada uno es capaz de pensar, decidir y actuar por sí mismo, se hace a sí mismo, y es responsable de sus acciones, de lo que ha sido, es y debería ser. Partimos del sujeto de la educación para plantear todas las preguntas claves del proceso educativo: qué, cómo, cuándo, dónde, quién.., va a dar sentido a toda esta actividad. En esta línea, el desarrollo de las propias capacidades, el encontrar y desempeñar su puesto en el mundo, son quehaceres que cada ser humano ha de llevar a cabo si ha de vivir como persona, es decir, si es consciente de que puede y tiene derecho a dirigir su vida y a desarrollar de forma plena su personalidad. Ahora bien esto sólo se logra si entendemos que todo ser humano posee: dignidad; como ser único racional y libre, capaz de decidir por sí mismo su propio proyecto de vida,  capacidad de actividad intencional y creativa, singularidad; que le hace ser él mismo, diferente a los demás, carácter relacional, capaz de interaccionar con todo lo que le rodea, el otro y lo otro, autonomía para elegir su propia vida, dirigir y desarrollar su personalidad de forma responsable. Todos estos rasgos son lo que hacen a los seres humanos diferentes de otros seres, en cuanto que pueden elegir sus propias metas, a la vez que saben interactuar con el/los otro/s para cooperar también en el desarrollo de los demás, y, por ende, del grupo en el que viven.

La educación se ve afectada por crisis periódicas que se han hecho casi permanentes. Por ello se habla continuamente de reformas educativas en la mayoría de los países, debido a que los sistemas educativos no responden a parte de las necesidades sociales confesadas. Esto se debe, en buena medida, a que los fines que se atribuyen explícitamente a la educación no se corresponden con lo que verdaderamente es. Desde que la educación dejo de ser privilegio de algunos pocos, y se extendió, en una época todavía reciente, a la mayoría de la población, ha servido prioritariamente para formar súbditos disciplinados, preocupándose mucho menos de que los escolares aprendieran a entender la realidad. La educación tiene un valor liberador, contemplado por las clases dirigentes como un peligro. Desde mi punto de vista la educación arrastra una pesada losa que viene de tiempos pasados y que es muy difícil de modificar. Sin embargo los estamentos oficiales están proponiendo reformas, que a mi parecer se formulan como cambios técnicos en el sistema, pero que realmente no abordan el fondo de los problemas.

En conclusión, la educación debe ser el camino mediante el cual las personas encuentren un equilibrio psíquico, afectivo y emocional que les permita desempeñar su labor dentro de la sociedad en armonía con todos los que la conforman y consigo mismo. Para ello es necesario modificar algunos aspectos en lo que a la educación se refiere. La cuestión es encontrar estos aspectos, es decir, dar con la tecla exacta, tarea muy muy complicada.

Calificación personal: nunca antes había hecho un ensayo, he leído como se hacía y lo he intentando hacer lo mejor que he podido, no se si estará bien o mal pero lo que si que puedo decir es que me ha costado. Mi calificación sería un 7.

lunes, 11 de octubre de 2010

Comentario crítico del extracto de " Los Diarios de Don Rigoberto"

En primer lugar quiero pensar que el autor se mete en la piel del personaje y no piensa de esta guisa, de otra modo estos pensamientos no creo que fueran apropiados para un premio Nobel.
En cuanto al desprecio hacia la práctica deportiva, disto bastante de su opinión, pues puede que haya algo de certeza en eso de que la cultura de estos días ha puesto muy de moda el prototipo de “hombre-masa” y la “cultura del primate del tatuaje”, pero en mi opinión, lo que verdaderamente no es cierto es que la propia cultura haya hecho que se pierda el placer por practicar deporte, por lo menos en mi caso y supongo que en el de muchos otros, ni tampoco que haya ayudado a perder la imaginación y la sensibilidad en las personas.
El autor desliga totalmente el término “mente sana en cuerpo sano” de la práctica deportiva, más bien liga el término “mente sucia” a los deportistas de hoy en día. En este caso puede que toque razón, pero en cuanto a los ámbitos profesionales del deporte se refiere, es decir, donde la fama, el dinero y el reconocimiento son para algunos deportistas sus bienes más preciados y están dispuestos a anteponerlo todo, hasta su propia salud, para conseguirlos. De todos modos creo que esto se da en pocos casos (aunque cada vez salen más) y siempre en entornos profesionales donde hay mucho en juego. No creo que los deportistas amateurs arriesguen sus vidas por nada, solamente practican o practicamos deporte para el disfrute propio.

domingo, 3 de octubre de 2010

PEDAGOGÍA VENENOSA

Aquí dejo el enlace de la definición de pedagogía venenosa por la psicóloga Alice Miller.
http://www.maestropsicologo.com/pedagogia-venenosa/

EL VALOR DE EDUCAR : RESUMEN PRÓLOGO Y CAPÍTULO 2

EL VALOR DE EDUCAR”

RESUMEN DEL PRÓLOGO


En estas primeras líneas Fernando Savater realiza una reflexión sobre la educación y su importancia como base de una moral y  de una ética.  Hace especial énfasis en el gran compromiso que significa y el inmenso valor que tiene el proceso de educar, así como en la importancia necesaria que hay que dar a todos y cada uno de los miembros que participan en este proceso.
Apunta la idea que se tiene en la sociedad actual, en la cual la educación es una tarea más destinada al género femenino, ya que es quien tiene mayor sentimiento de maternidad y cuidado por los niños; sin embargo no hace a un lado al género masculino, pues para él todos somos capaces de enseñar. También crítica el modelo actual de educación en el cual ni los propios maestros/profesores saben la finalidad que tiene lo que intentan enseñar.
Finaliza haciendo referencia al título de su libro, donde la palabra valor tiene un doble significado, ya que quiere decir que la educación es valiosa y válida, pero también que es un acto de valentía, ya que es la tarea más sujeta a quiebras psicológicas, a depresiones, o a una fatiga acompañada por la sensación de sufrir abandono en una sociedad exigente pero desorientada.


CAPITULO 2. Los contenidos de la enseñanza.
El proceso de aprendizaje a través de la comunicación con los semejantes y de la transmisión deliberada de pautas, técnicas, valores y recuerdos es proceso necesario para llegar a adquirir la plena estatura humana. Lo primero que la educación transmite es que no somos únicos, y lo segundo es que no somos los iniciadores de nuestro linaje.


Por vía de la educación no nacemos al mundo sino al tiempo, y como Juan Deval dice "el manejo del tiempo es la fuente de nuestra grandeza y el origen de nuestras miserias, y es un componente esencial de nuestros modelos mentales".
La enseñanza está ligada intrínsecamente al tiempo. La función de la enseñanza está tan esencialmente enraizada en la condición humana que resulta obligado admitir que cualquiera puede enseñar. Gran parte de los grupos humanos primitivos carecieron de instituciones educativas específicas y todavía muchas enseñanzas se transmiten así en nuestros días, aun en las sociedades más desarrolladas. Una reflexión sobre los fines de la educación es una reflexión sobre el destino del hombre, sobre el puesto que ocupa en la naturaleza, sobre las relaciones entre los seres humanos. Las obras que recibimos de manera indirecta a través de los ejemplos de generaciones superiores a nosotros es educación indirecta, es decir, que el ser humano tiene la capacidad de aprender con solo ver y que estos aprendizajes influyen en nuestra vida cotidiana, o lo que es lo mismo, que nosotros podemos ser maestros de alguien en algún momento y esto precisamente ocurre en todas las generaciones. No todo pude aprenderse en casa o en la calle, se enseña en todas partes; algunas de modo espontáneo y otras con formalidad. Esto no quiere decir que no sea importante tener una educación formal, guiada por profesores capacitados para dar al individuo una formación con conocimientos abstractos para que el ser humano tenga una mejor educación.